
Era una historia sobre un dueño y su perro. El amaba a su mascota por sobre todas las cosas, un día el falleció, el perro asistió al funeral y se quedaba en el sepulcro todos los días, no comía ni bebía, la familia del fallecido se hizo cargo del perro pero este escapaba siempre para volver con su dueño, un día la familia, aburrida de estar constantemente sacando al perro del sepulcro, lo agarraron y le dieron vueltas por la cuidad para desorientarlo, después en la tarde lo amarraron a un árbol, pero el perro forcejeó la amarra hasta que se libero y fue en busca de su amo porque creía que el estaba durmiendo. El llega al cementerio y se queda al lado de su amo. La familia desistió y el perro, al no comer ni beber murió al lado de su amo.
En conmemoración a la fidelidad del perro, se le construyo una estatua al lado del sepulcro de su muy amado amo.
FIN
Felipe Soto
Francisco Castro
III°C
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